La Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción se comenzó a construir en un solar distinto al que ocupaba la anterior parroquia de Santa María Magdalena. No se puede precisar con exactitud la fecha de comienzo de su construcción, pues el primer libro de fábrica que existe en el archivo parroquial comienza con la fecha de su inauguración, aunque a continuación están reflejadas las cuentas a partir de 1.560 y sucesivos, por lo que es probable que en este año se iniciaran las obras.

La iglesia parroquial es columnaria. Tiene planta de salón de doble cuadrado. Mide 45 metros de larga, 21,5 metros de ancha por 16,5 metros de altura desde el pavimento y cuatro tramos separados por columnas.

Esta clase de iglesias es una de las creaciones más felices de la arquitectura española. Su planteamiento es gótico, su concepción del espacio, amplia, unificada y solemne, es renacentista.

El origen de estas iglesias se halla en Castilla la Nueva. Con esta clase de templos se evita el problema de equilibrio debido a que el empuje de la nave central queda contrarrestado por las naves laterales y el de éstas con los contrafuertes exteriores.

La mayor parte de estas iglesias se cubrían con bóvedas de crucería diferente y, en ocasiones, de bellísimo diseño. En ellas se emplearon pilares cilíndricos, lisos o cilíndricos sin capitel. Estos pilares, tratados como columna, se coronan con capiteles jónicos.

Cada una de estas naves tiene cuatro tramos libres, más uno correspondiente al coro en las naves central y derecha, mientras que el espacio correspondiente de la izquierda está ocupado por el cuerpo de la torre. La nave central termina, tras una embocadura, en un testero de planta ochavada de tres lados que forma el ábside.

La anómala situación de su torre situada en ángulo nor-occidental permitió añadir dos crujías a los pies sobre las que se levanta el coro.

En los muros se abre una serie de ventanales; son los siguientes: tres muy esbeltos, uno de diseño distinto, con derrames labrados, apilastrados, con parteluces, a manera de ajímeces, y terminados en arquillos de medio punto; el emplazamiento de los mismos es el muro lateral derecho que constituye el frente sur del templo y concretamente en sus tramos primero, tercero y cuarto. Un óculo abocinado en el segundo tramo de este lienzo, que da fachada a la plaza, en cuyo tramo último, sobre el coro, hay finalmente una tronera vertical, con derrame.

Un óculo abierto sobre el coro, en el muro que constituye el frente Oeste, a los pies del templo, completa al conjunto de las fuentes de luz natural que sirven al templo, siendo de resaltar el hecho de que en el muro izquierdo, recayente al Norte, no hay ventanal alguno.

Los accesos al templo están constituidos por dos portadas iguales y enfrentadas, situadas en los muros Este y Oeste. Están provistas de sendos canceles interiores y se abre bajo arcos tabicados.

ALTAR MAYOR: La actual Iglesia Parroquial de esta villa, tuvo primeramente un gran Altar Mayor. Para dar a este más realce, lo elevaron sobre once gradas o escalones por los cuales se subía a él. Posteriormente un visitador dejó solo tres.

Este tenía dos cuerpos. El primero de éstos estaba ya hecho. El segundo fue terminado por el maestro escultor tallista. Lucas Ortiz en el año 1700. Era el antiguo de la patrona Santa Catalina. Por la hechura de un Cristo crucificado y dos pinturas que se hicieron de la Soledad y San Antonio de Papua, costaron 651 reales. Fue destruido en la Guerra Civil.

Después se puso uno nuevo más pequeño y cuando empezó a celebrarse la misa de cara a los fe ligreses, fue quitado el altar, altares y púlpito y sólo quedó el del Santo Niño del Remedio.

BÓVEDAS: Las cuatro bóvedas principales de la nave central son de planta cuadrada, nervadas e iguales en su trazado. La del testero de la parte central, también nervada apoya en las pilastras de esquinas que flanquean la embocadura del testero y en banquetotes de rincón sobre mensulillas. La bóveda sobre el coro de la nave central es de planta rectangular, con solución nervada basada en el trazado del resto de planta cuadrada. Las bóvedas de las naves izquierda y derecha son de planta rectangular, salvo la del coro correspondiente a esta última que es cuadrada. Todas ellas responden a las características de trazado y tipo estructural ya citadas, con sus nervios confluyendo en columnas y pilastras de cuyos capiteles arrancan en palmera.

La plementería es, como las nervaduras, de piedra. Todos los arcos sobre los que descansan las bóvedas de las tres naves son de medio punto, tanto en los vanos centrales como en los muros laterales.

El centro del templo está dirigido por seis hermosas columnas de estilo renacentista. En las cuatro que figura el tramo de las portadas de acceso sus fustes son de sección circular, con énfasis acusado a tres metros de altura; sus basas son prismáticas, de planta cuadrada rematada en molduras dóricas y escocías que sirven de enlace con los fustes; los capiteles son de orden jónico, con volutas, ovas, collarín de perlas y estrías. Están ejecutadas en piedra bien labrada para dejar vista.

El par de columnas mas próximas al prebisterio son mas estilizadas, con fustes mas barrocos de sección muy rica en su contorno, riqueza que se prolonga, ampliada en sus dimensiones, en las basa, rematadas en cornisas intermedias, bajo las cuales se hacen planas las formas curvas, lo cual les confiere en la parte baja, una mayor pesadez visual muy inteligente planteada. En los capiteles, resueltos, así mismo, como prolongación del fuste, los sucesivos escalonamientos horizontales y el remate de las pilastrillas de sección semicircular en cuatro capitelillos enfrentados de orden compuesto les confiere una especial ingravidez y aire afiligranado de notable belleza.

En la columna próxima a la puerta norte se lee: Juan García Valdivieso, montañés, 1640.

CAPILLA: Don Juan Merchante Roldán y su esposa María López Moreno mandaron hacer la capilla en 1625. La entrada es por un arco de medio punto sobre pilastras, con cornisa. Cubrebóveda de medio cañón con lunetos. A la entrada de ella en la parte derecha, hay una losa por las que se baja a una cripta donde estaban enterrados sus fundadores y poseedores.

EL CORO: Este se hizo en 1605, de acuerdo con las trazas de Juan Zurí de Obieta, no se sabe su ubicación por haber cambiado de sitio dentro del templo. En 1779 se hizo el coro en alto para mayor hermosura de la Iglesia.

LA TORRE: En 1610 se habló de hacer una torre suntuosa. A primera vista se nota que el caracol de la torre y el cimiento, hasta bastante altura, son más antiguos.

Entre 1622 y 1624 se entregaron varias cantidades a los Juan Curci, padre e hijo, naturales de San Clemente, y a Diego Morano, vecino de Alarcón.

El Ilmo. Sr. D. Pedro del Cañizo y Losa, natural de Sisante, cura párroco de Minaya, consultor del Santo Oficio y Obispo de Alarcón, como auxiliar del obispo de Cuenca, hizo visita a la obra en 1629 y mandó se dotara al mayordomo de 5473 reales para la obra que se hizo en el tejado y techumbre de la torre.

La torre mide más de 43 metros de altura y está rematada por un tejado a cuatro aguas poco airoso, que remata los cuerpos de que consta, el último de los cuales aloja un austero campanario.

BENDICIÓN DE LA IGLESIA: La Iglesia Parroquial está bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. Se bendijo el 1 de Mayo de 1583, en cuya fecha se dijo la primera misa. Este acto lo realizó Don Francisco Sanchez de la Torre, cura párroco de San Clemente, previo permiso del Ilmo. Sr. D. Gómez Zapata, obispo de Cuenca.

CAMPANAS: En el campanario había tres campanas, dos grandes y una pequeña. Su sonido era excelente, se oían desde muy lejos y su reloj de gran tamaño tenía un martillo que al golpear en la campana para marcar las horas, hacía que retumbara todo. Había un relojero de la plaza encargado de subir a la torre todas las semanas a dale cuerda. Durante la Guerra Civil, las campanas fueron arrojadas al suelo y destruidas y el reloj también, desconociendo el nombre que tenían. Las actuales fueron instaladas después, son pequeñas y su sonido es bastante más pobre. La más pequeña desapareció a mediados de siglo. Una se llama Inmaculada Concepción y la otra Sagrado Corazón de Jesús.

RESTAURACIÓN DE LA IGLESIA: El 30 de Enero de 1986 se redacta un proyecto para la restauración, esta proyecto sale a la luz el día 26 de Abril de 1997, en el que se firma un convenio de colaboración entre la Consejería de Educación y Cultura y el Ayuntamiento. Dicho convenio fue firmado por el consejero D. Justo Zambrana y el Alcalde D. Mario Perona Bonilla.

El coste inicial fue de 56.999.784 pts, financiado: el 24,30% el Ayuntamiento, el 32,40% por la Diputación y el 41,30% por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha. De la parte correspondiente al Ayuntamiento había que restar 1,5 millones que aportó la Iglesia.

El arquitecto fue D. Agustín Peiró del Amo y las obras fueron adjudicadas a la firma: Rafael Gómez Galdón, S.L. de Socuéllamos las cuales fueron empezadas el día 12-7-98.

Lo primero en realizarse fue la demolición de cubierta y de lima-hoyas. Posteriormente se llevó a cabo el levantamiento de material de cubrición de cubiertas, el levantamiento del tablero de cubierta de las naves y de elementos estructurales a sustituir.

En el interior del templo hubo demolición del coro, con idea de restaurar la barandilla, pudiéndose apreciar en su totalidad la hermosura de las columnas que antes permanecían ocultas. Se construyó el nuevo coro en la misma línea que el anterior y escalera de acceso, la barandilla fue restaurada. Así mismo, se hizo un rebajado, restauración y limpieza de todas las columnas con chorro de arena a presión, así como la limpieza de los nervios de las bóvedas.

Se ejecutó un picado de paredes, así como una limpieza de la piedra de sillería y de mampostería. Posteriormente se hizo un traslado y cambio de la hornacina de mármol situada en el altar mayor, así como la cubrición de hornacinas y la reparación de las existentes.

Se procedió, así mismo, a las construcción de dos forjados con limpieza de piedras y rejuntado en la torre. También se hizo una limpieza en la escalera de caracol.

Se hizo forjado de la sacristía y tabicado de los trasteros y sala de máquinas.

La pila de bautismo que aunque no se utilizaba y estaba debajo del coro, fue trasladada y puesta a la izquierda del prebisterio.

Se hizo el solado de la totalidad del Templo con la consiguiente colocación de los cristales para la mayor contemplación de las columnas.

Se pusieron las puertas una vez restauradas y se instaló la calefacción, siendo por medio de radiadores en la capilla y en la sacristía, y radial en el resto.

Lo que en un principio parecía que las obras costarían unos 60 millones de pesetas, la verdad es que una vez comenzadas, fueron apareciendo imprevistos hasta los 82 actuales.

Últimamente en mayo de 2005 se realizaron las obras de la Plaza de la Iglesia, que consistieron en una reforma total desde adoquines, jardinería, mobiliario y alumbrado dotando al templo de una gran belleza.

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