Hoy viernes día 12 de mayo se celebra un año más el Día Mundial de la Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica, y desde nuestro Excmo. Ayuntamiento queremos unir nuestras voces a las de las enfermas y enfermos, siendo este un manifiesto que quiere convertirse en la voz de muchos dolores callados, de sentimientos de desesperación, aislamiento y abandono, aguantando días en los que se hace lo posible por no desmoronarse, llevando como escudo la sonrisa, camuflando siempre el dolor. Toda persona merece el respeto a su dignidad personal, respeto que ha de ser mayor cuando se trata de alguien que sufre.

La Fibromialgia fue reconocida por la OMS en 1992 como enfermedad tipificada en el Manual de Clasificación Internacional de Enfermedades; también el Síndrome de Fatiga Crónica está reconocida y clasificada desde 1994 en el CIE G 93.3. Ambas enfermedades implican procesos crónicos y sintomatologías amplias y diversas que influyen de forma determinante sobre el enfermo y su desarrollo personal, familiar, social y sobre su capacidad para el trabajo.

Año tras año, los afectados de estas patologías piden a las diversas Administraciones que sean capaces de traducir sus necesidades en acciones políticas, que tiendan puentes de diálogo para ayudar y comprender su realidad y cambiarla.

Y aunque despacio van cambiando algunas cosas, las reivindicaciones de este colectivo no han redundado en una homogénea y homologada atención a las personas afectadas de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica, existiendo situaciones muy diferentes entre las distintas Comunidades Autónomas.

Incomprensión e invisibilidad, dos problemas a los que a diario se enfrentan los enfermos, convertidos en incansables luchadores que batallan día sí y día también contra vientos de dolor y mareas de cansancio, dos problemas que redundan en un inadecuado reconocimiento de la enfermedad y que impiden que las enfermas y enfermos tengan acceso a tratamiento y apoyo adecuado en su lucha por llevar una vida plena e independiente.

Es por ello que las enfermas y enfermos no pueden silenciar el sentirse tratados como enfermos molestos, invisibles y marginados y es por lo que desde nuestro consistorio reivindicamos y exigimos un marco específico de atención sanitaria y social para los enfermos de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica.

Desde el Excmo. Ayuntamiento de El Provencio instamos a:

  • Que estas enfermedades tengan pleno reconocimiento y normalización tanto en el ámbito sanitario como social.
  • Que se apoye la creación de fórmulas de reinserción laboral en las empresas, así como en el ámbito de la negociación colectiva, que se establezcan compromisos concretos para fomentar la adaptación de los puestos de trabajo a las condiciones físicas de las personas con Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica.
  • A apoyar a los Centros de Evaluación Médica con profesionales formados, con mecanismos de contacto, asesoramiento, respeto, concienciados de la condición de la enfermedad y con acceso a la formación e información de las mismas.
  • A incentivar y financiar proyectos de investigación que permitan avances en la etiopatogenia, tratamiento y pruebas diagnosticas, para la objetivación y la posible curación, que no sean los propios enfermos los que también incentiven la investigación con el dinero de sus propios bolsillos.
  • Una actitud positiva de respeto, equiparado con el mostrado hacia otras enfermedades. No podemos permitir que todavía la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica estén en manos de creencias, confianza y voluntad por parte de algunos de los profesionales de la salud.
  • A abordar la falta de formación, información e insuficiencia de recursos y una perspectiva más objetiva sobre estas enfermedades.
  • A resaltar la necesidad de adoptar las medidas oportunas tendentes a promover la investigación básica y clínica en este campo. Es evidente que es preciso seguir avanzando en la investigación, como en la solución a estas enfermedades.

 

Las asociaciones de enfermas y enfermos, al fin y al cabo, lo que piden es respeto y comprensión hacia su enfermedad, normalizando estas enfermedades dentro de un marco socio-sanitario en todo el territorio español.