Madres y vecinas provencianas, todo lo merecéis aunque la mayoría de las veces, hijas e hijos, no sepamos demostrároslo. Hoy es vuestro día, aunque debería serlo los 365 días del año. Sirvan estas pocas líneas para rendiros a todas ese justo tributo y homenaje que todos os debemos, pues sois el ejemplo perfecto de la lucha, del trabajo y del amor a la familia: sabed que sin vosotras, nada tendría sentido.

Un abrazo inmenso para todas.